Diario AS
| 25 Mayo 2010
Spahija se marcha al quedársele pequeño el club
Neven Spahija no seguirá en Valencia. Ninguna sorpresa, porque cuando las cosas se hacen mal, lo normal es que salgan mal. Vicente Solá y Paco Raga desoyeron los consejos de Toni Muedra cuando, antes de la Copa, les aconsejó renovar al croata. De haberlo hecho entonces, hubiera sido relativamente barato y, al mostrarle una confianza absoluta, las posibilidades hubieran aumentado. Sin embargo, la oferta de renovación que el club trasladó al técnico no estaba a la altura de las circunstancias y, ante eso, pese a que la inicial decisión de Spahija era quedarse, tomó la decisión hace poco más de un mes de marcharse. Ahora, el hueco que deja el entrenador que ha devuelto la ilusión al aficionado medio del Valencia Basket se queda vacío hasta que se contrate a un nuevo técnico. “Neven marca el perfil del entrenador que buscamos”, decía ayer Vicente Solá. El motivo oficial es que Spahija quiere entrenar a un grande de Europa y el Valencia Basket está lejos de poder aspirar a serlo. “Ahora el club no tiene un presupuesto para luchar con los grandes como el Barcelona, el Caja Laboral, Unicaja o el Madrid”, decía el croata en su despedida, aunque reconocía sentirse satisfecho porque deja al club “con mejor resultado del que tenía cuando llegué”. Asimismo, el ya ex entrenador del Power Electronics se lamentó por no haber venido antes a Valencia: “Pienso que vine a este club un poco tarde -Juan Roig decidió reducir en un 50% el presupuesto-, me voy de un Valencia que quiere ir por otro camino. Ahora tengo dos clubes con los que estoy hablando y donde las ambiciones y el presupuesto es más grande que aquí”.
Perasovic o Pavicevic, opciones prioritarias
El perfil que busca el club es el de Neven, un entrenador meticuloso, duro y con cierto nombre en Europa. Velimir Perasovic, que abandonará la Cibona porque el club está en graves problemas económicos y Luka Pavicevic, técnico del rival del Power en la final de la Eurocup, podrían ser las opciones preferidas del club.
Todo parado hasta conocer al sustituto
El futuro deportivo del Power Electronics pasa por Toni Muedra, ahora sólo por él. El secretario tecnico, que lleva varias semanas reduciendo la lista de jugadores que interesaban al club, queda a expensas de quién sea el nuevo técnico para culminar los fichajes y las renovaciones, a excepción de la deNielsen, que depende sólo de él. La oferta de dos años la tiene y sólo el ‘aussie’ tiene la respuesta. El club le ofrece dos años y él quiere mantenerse en ACB hasta las Olimpiadas de Londres 2012. Kelati casi seguro saldrá.—A. P.
Neven ha hecho un buen trabajo y, además, se ha comido un sapo que no le tocaba. Tristísimo que el club le hiciera hacer la pantomima. Cierto es que el croata tiene el 90% de la culpa de no renovar, pero su decisión algunos ya la sabíamos hace más de un mes, así que él también ha favorecido al teatrillo de ayer. La falta de confianza que el club ha mostrado en sus propias posibilidades hablan de que Valencia sigue siendo, a nivel organizativo, un club muy menor, regido por unos cobardes que no se la quisieron jugar renovando a Spahija en una jugada de riesgo, pero de confianza absoluta en un técnico que les ha dado todo lo que llevan perdiendo desde hace años. ¿Ahora qué? Si deciden los que ‘han tirado’ a Neven, el futuro es negro, y del oscuro.
Más de lo mismo, se fue Llorente, pero las tácticas son las mismas. ‘¿Quieres renovar? Pues, aunque hayas ganado un título, me hayas devuelto a la afición y ahora seamos un club respetado, la oferta la haré a la baja’. Elegante y, como se ha visto, efectivo. Spahija, como él dijo ayer, se marcha como un señor, pero sólo a medias. El sapo que se comió ayer, cargándose las culpas de su no renovación, no era necesario y, con esa actitud, el club le echa a los leones. ‘Como se va, que asuma que el que se va es él y no nosotros quiénes le forzamos con una oferta ridícula para lo que ha hecho’, debieron pensar los casi siempre equivocados rectores taronjas. Al final, Spahija se va y deja herido de muerte al club. Quien no lo vea así, es que no es de este mundo.






