Click on the slide!

Diario AS

Bon vent y bona barca

Tal y como publicamos hace un mes en el Diario AS, Spahija coge sus bártulos y se va.

Más...
Click on the slide!

Mi Blog

Dícese del NO sabe

Esto es más de lo mismo, pero edulcorado con una pantomima mayúsculo. Madameeeee

Más...
Click on the slide!

Pasarela Comunicación

Nilmar, dulce imagen

Desde Pasarela Comunicación promocionamos a algunos deportistas. En esta ocasión, el futbolista Nilmar, que ha sido el elegido por la…

Más...
Click on the slide!

Reflexiones

Yo me alegro por Fotis.

Que Katsikaris vuelva a la ACB es una buena noticia.

Más...
Click on the slide!

Basado en hechos reales

Karaokes y sus historias

Que alguien le pida a otro alguien que cante 'La chica de Ipanema' no es tan raro... ¿o si? Más...

Frontpage Slideshow (version 2.0.0) - Copyright © 2006-2008 by JoomlaWorks

Basado en hechos reales

La chica de Ipanema

Imprimir PDF

No hace mucho, se celebrara en Madrid la comida de celebración interna de la FEB por el ORO de Polonia. Merecida reunión en la que José Luís Sáez celebró con sus trabajadores el éxito conseguido en Katowice. Hasta ahí todo bien, claro. El problema empieza cuando a esa comida empiezan a llegar pesos pesados del periodismo y, también, Mercedes Coghen, que fue consejera delegada de Madrid 2016 hasta el fiasco de hace unos días. 

De los periodistas que había allí, y que no entiendo que estuvieran pues ya la gran mayoría, al vivir al dictado, tienen su muslo de pollo diario, no diré nada. Tan solo advertiré que esto que contaré no viene de las plumas allí sentadas. Viene de otro sector. 

 La comida fue bien, suculenta y sabrosa, regada con buenos caldos y esas cosas que a todos nos gustan. Con la alegría en el cuerpo, parece que todos se dirigieron a un Karaoke. Y a partir de aquí seré muy telegráfico porque no encuentro otra manera de contar la historia: 

Llegada a Karaoke.

Mercedes Coghen sale a cantar y tiene dudas. 

Un grito, desde el público, estremece al respetable: 

"Canta la chica de ipanema"

 

Mis respetos profundos al que, de esa manera tan elegante, soltó un palo digno del mismísimo Mohamed Alí. Y ahora, claro, en honor de aquel valiente, la Chica de Ipanema: 

La necedad del poderoso

Imprimir PDF

Pongan que viven en una gran ciudad, de las 4 más importantes de este país. ¿Ya han hecho ese ejercicio de complicada factura? No se desconcentren, que luego viene otro ejercicio.

Érase una vez que se era que un directivo(prometo contar también trapos sucios de los que sudan en la pista, pero es que este es muy bueno....) de un equipo muy famoso a nivel europeo, que juega en una liga arraigada en lo más profundo de la sociedad española, donde también es famoso. Aunque claro, el directivo también lo es, por otros motivos... Bueno, pues érase que ese directivo al que llamaremos Guadiana(como el río, sí), tenía un coche de estos"ultramodernoscontodoslosextrashabidosyporhaberquelequepanalamoneria", y ahora es cuando les planteo el segundo ejercicio.

El relato(pongo mis dos pies y mis dos manos a disposición del que descubra que este relato es falso, como todos los de CASOS REALES, lo digo por los que preguntan) tiene dos puntos geográficos a localizar:

  • PUNTO A: podríamos decir que sería una de las entradas a una de esas ciudades de las que antes hablábamos(calle O'Donell, por ejemplo)
  • PUNTO B: podríamos decir que es el punto opuesto de entrada a una de esas ciudades de las que antes hablábamos(salida a La Coruña, por ejemplo)

(ambos ejemplos puestos con Madrid, por centrar un poco el asunto)

Bien, prosigo con el relato. Guadiana y su coche hiperchachi se dirigen desde las afueras de la ciudad al punto A a una velocidad endiablada, pero con plena consciencia. La rapidez a la que va "se la exige el coche".... Esto es hasta que entra en una de esas ciudades por el punto A, y comete una infracción. "¡Cáspita!¿Qué hacer?" Iba tan rápido que no se dio ni cuenta. Un ratillo más tárde, en el punto B, Guadiana baja de su coche con la intención de acudir a su domicilio(uno de tantos, por supuesto, qué manera tan inutil de dudar, por dios!!!), los señores amabalísimos de la Policía le informan, TRAS PERSEGUIRLE POR TODA LA CIUDAD SIN DARLE CAZA(tal sería la velocidad del gachó), que ha cometido una infracción, lejos, muy lejos, en el punto A. El Guadiana, que se sabe poderoso, reta y desafía a los agentes de la ley y el orden con el resultado que todos los que conocemos las inclemencias de la vida corriente suponíamos: Guadiana y su "humilde" traserete acaban con sus huesos en el cuartelillo.

A Guadiana, por gamberro, mal conductor, procaz y contestatario, le han condenado a no conducir en 5 meses, y a pagar una multa de 6.000€ para poder salir del cuartelillo. Yo, he de decir que no me alegro, una cosa es ponerte chulo, y otra que a un genio de la conducción como Guadiana nos lo quiten de la carretera 5 meses. Eso; y aquí va mi monumental enfado; no nos lo pueden hacer. ¡Qué terrible injusticia!

El 11 es como yo

Imprimir PDF

Érase una vez un club de ACB que tenía un directivo muy peculiar y particular al que llamaremos Mr. Mistake. Ese directivo, con poder absoluto, pensaba ciertas cosas sobre el baloncesto antes de llegar al puesto que ocupaba, y durante su reinado en el club ha ido madurando esas ideas y ahora piensa otras cosas, pero todas igual de equivocadas. Lo mejor será que les ponga ejemplos, no?

 

Hace varios años el director deportivo de ese equipo ACB(en visible enemistad con Mr. Mistake por culpa de la inoperancia y presumible competencia que significaba tener a Mr. Mistake en el trono y a un excelente director deportivo en su sombra), y que ya no está en el club, tenía atados con un coste mínimo a varios jugadores jóvenes con muchísimo futuro, tipo Uros Tripkovic, pero el directivo Mr. Mistake decidió no apostar por ellos y sí por jugadores mucho más veteranos, caros e inservibles a la larga. ¿La razón? Según Mr. Mistake que no se puede apostar por un chico de 20 años. Sin hacer un uso desmesurado de mi memoria se me ocurren chicos de 20 años que han hecho buenas temporadas allá donde han ido, y creo que a casi todos los que vemos baloncesto, también. Pero no acaba la cosa ahí con el director deportivo, no, hay más, por ejemplo los contratos de varios jugadores, uno de ellos veterano y el otro no juega, que aún están en la plantilla, que estaba cerrado a la baja por el bueno, humilde y trabajador de baloncesto del director deportivo y que en habiendo de pasar por las manos de Mr. Mistake casi doblaron de precio. Hoy aquellos contratos de Mr. Mistake significan casi 200 millones de las antiguas pesetas para dos jugadores que NO JUEGAN.

Dos más de jugadores, hoy realmente importantes en sus equipos, y antaño súbditos de Mr. Mistake. Uno de ellos sigue en ACB, el otro no. el que sigue en ACB era, antes de la celebración de una Copa del Rey, el sueño de media europa, lo estaba haciendo todo bien, y sin que sirviera de precedente, se negoció una buena renovación, barata pese a todo, a expensas de firmar tras la cita aragonesa, y al final, el muchacho no estuvo todo lo bien que hubiera deseado el club y Mr. Mistake le dijo, propiciando la salida del jugador hacia destinos más claros, que no podía pagarle lo estipulado por la mala copa que había hecho, que tenían que renegociar. Con esa historia ya basta para querer mirar con mala cara a alguien, pero ¿y si les digo que cuando el mejor pivot de la historia de ese club ACB le pide a Mr. Mistake renovar y él le dice que no era momento? Como lo oyen, en enero del mismo año que el affair "renegociación", el pivot más dominante y fiel que ha tenido el club en toda su historia le pide al Rey del club negociar la renovación, y éste le responde que lo harán cuando termine la temporada, que para ellos eso no era una prioridad. Hoy ese pivot está en la NBA jugando minutos de calidad.

¿No me digan que Mr. Mistake no era un buen directivo? Y comprometido, eh. Que lujo, oye.   

¿Qué, quieren más? Tranquilos, que hay más. ¿Se acuerdan ustedes de un verano convulso en que todos los entrenadores ACB corrían peligro, no hace muchos años? Pues el buen director deportivo de ese equipo ACB que tenía a Mr. Mistake como Rey absoluto tenía CERRADO, ATADO, y A FALTA DE FIRMA, a un entrenador histórico que seguro entrará en el recién inaugurado Hall of Fame de la FIBA(me niego a decir que está en Alcobendas, está en Madrid, que viste más), y que este año disputará la Final Four de la Euroliga, y que ya la ha ganado varias veces, y que a todas luces es de los 3 mejores entrenadores de europa. ¿Les cuento qué pasó? Pasó que el directivo Mr. Mistake no fichó a ese entrenador por cruzar demasiado los brazos durante los partidos, y en contraprestación puso a un entrenador novato, y se lo cargó a mitad de temporada.

Pero no pasa nada, si total, si este camión de alcachofas no sale bueno, saldrá el siguiente, no?  

Pues no, y Mr. Mistake se volvía a equivocar con sus planteamientos. Y no hablo de como le iba al club ACB, eso es lo de menos, lo que quiero significar es cómo se puede llegar a meter la pata tanto en tan poco tiempo y de forma tan exagerada.    

Les contaré la última ya, y los emplazo al siguiente capítulo BASADO EN CASOS REALES. Hace algunos años, el club ACB que Mr. Mistake dirigía con absoluto despotismo fue el anfitrión de la maravillosa Copa del Rey y todos sabemos que ese evento suelen venir ilustres personalidades del mundo de la canasta. Bueno, todos menos Mr. Mistake, porque cuando le presentaron a un señor bajito, de color marrón pero negro dijo: "ah, pues como yo, General Manager".

Claro, Mr. Mistake, claro, en ese momento sí es cierto que empezaba su carrera como GM, pero antes había conseguido ser uno de los 50 mejores jugadores de la historia, uno de los 10 bases más importantes de siempre, 2 anillos de la NBA, 12 nominaciones para el All Star, MVP de las Finales NBA del 89, y ser un Hall of Famer. Su nombre, Isiah Thomas. Pero sí, Mr. Mistake, era como tú.   

Ahora que no estás, gracias por irte. A la fuerza, pero te fuiste. Gracias, de verdad, de los que amamos el baloncesto.

Las obras y las obreras

Imprimir PDF

Con esta serie de "Basado en casos reales" quiero empezar a contar batallitas de esas que el mundo del baloncesto tiene en sus entrañas. Los protagonistas se reconocerán, sin duda, en algunas de ellas, pero para la gran mayoría, sólo serán cuentos de lo que puede o no pasar en un equipo profesional de baloncesto. Da igual el lugar. Lo que importa es que son historias reales. De vez en cuando contaré una de esas batallitas para el que la quiera escuchar.

Érase una vez que se era como un chico de color marrón al que le gustaba que le llamaran negro que se pirraba por los colores claros, por destacar, decía él. El club ACB que lo había fichado le proporcionó un pisito muy mono, con sus muebles y sus utensilios de cocina. Vamos, lo que viene a ser un pisito de club muy bien cuidadito, y limpio y en perfectas condiciones. Pero con muebles oscuros. El jugador, muy conocido, tenía el capricho de que el piso donde él residía fuera un piso decorado "in albis", de modo que decidió cambiar ciertas cosas del piso.


Espera... ¿Ciertas cosas? ¿Qué ciertas cosas? Nada, los muebles, las paredes, en general, darle un aire nuevo al piso del club, pero eso sí, sin decirle nada al club. Total, qué más da, debió pensar el jugador de color protagonista de esta historia... Al final de temporada, cuando el club fue a revisar el pisito de soltero que le había entregado al señor marrón que era negro se encontró con un piso de paredes blancas, suelo blanco, muebles blancos lacados y todos los útiles propios de un hogar de ese color.

La pregunta era obligada. ¿Quería el señor marrón que era negro destacar en algo, ya que en estadísticas no lo hacía?

No abandonamos ese club, protagonista como tantos otros, de mil historias para hablar de las contrapartidas de las campañas colegiales que, muy juiciosamente, emprenden los clubes ACB.

Empezaré por el final.

Un buen martes, un jugador(también de color marrón, pero negro) acude con algún miembro del club a un colegio, a impartir clases sobre lo difícil que es llegar a profesional si no te cuidas.
"no hay que beber, no hay que fumar, hay que comer brócoli, el sexo mejor con preservativo y siempre con amor..." Todos los alumnos y alumnas presentes asienten convencidos y emocionados por tener una estrella en clase. Todos, excepto una alumna.

Retrocedamos al fin de semana...

Viernes noche, un pub oscurito de la ciudad donde los jugadores del club están celebrando una fiestecita, por aquello de unirse aún más. De pronto se hace un corrillo en torno al jugador marrón pero negro que 5 días más tarde había de acudir a un colegio a predicar con el ejemplo.
¿Qué será, qué sera? ¿Para qué tanta gente en torno a uno solo? Menudo baile debe estar pegándose, porque además, el resto de jugadores, animan. Así que nos acercamos a ver qué ocurre.

Petrificados. Nosotros y el resto de las amigas de ella. Una joven de 19 años está practicando una felación de muy señor mio al señor marrón que acudirá a su colegio para decirle que mejor no haga tonterías por la noche. Sí señor.

Ah, la chica repitió maniobra... pero con otro jugador del mismo vestuario apenas hace unos días. Eso es fidelidad a unos colores, para que luego la vayan criticando por no animar.

Es o no es un deporte maravilloso. Siempre metiendo, si el que es anotador, lo es para toda la vida...